ACOSO LABORAL

 

ACOSO LABORAL

El acoso laboral o mobbing puede ser definido de manera sencilla, como aquella situación intencionada y prolongada en el tiempo en la que un empleado es sometido a un hostigamiento psicológico por parte del empresario, sus representantes directos e incluso otros compañeros, a partir del cual sufrirá alteraciones emocionales y personales, que provocarán un descenso en su rendimiento de trabajo y muy probablemente desencadenará en una baja laboral.

Acotado el término conceptualmente, es importante poner de manifiesto que las empresas deben contar con un Protocolo específico para este asunto y que llegado el caso el trabajador deberá hacer saber su situación (preferiblemente por escrito), para que la empresa ponga en marcha dicho protocolo. Desafortunadamente en la práctica, las pequeñas empresas no cuentan con este Protocolo específico, pero recuerda que tienen obligación de velar de igual modo por los riesgos psicosociales (emocionales) siguiendo la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Por otro lado, las grandes empresas si suelen contar con este Protocolo, pero pueden o más bien suelen producirse deficiencias en la gestión por muchos motivos (la situación viene propiciada por otro tipo de acoso frecuentemente sexual, desconocimiento por parte de los responsables de hacer valer el Protocolo e incluso encubrir al acosador).

Dicho lo anterior, intentaremos dar las claves sobre el asunto, mediante una serie de preguntas y respuestas sencillas.

Considero que no se me trata de manera correcta en el trabajo, ¿Cómo puedo valorar si existe una situación de “mobbing” o no?

Pon en relación la situación por la que estás pasando con los siguientes aspectos:

  • Mala intencionalidad y reiteración en las presiones.
  • Limitar la comunicación, cuestionar decisiones y ejecución del trabajo en público en tono nada adecuado, cuestionar la vida privada, promulgar rumores.
  • Prolongación en el tiempo de estas conductas.
  • Que el objetivo sea dañar en el entorno laboral, siendo importante las alteraciones en la carga de trabajo o en las propias funciones.
  • Que los daños psíquicos o emocionales puedan probarse.

En cuanto a los responsables, ¿Quiénes pueden ser?

Puede venir por parte de una o varias personas, del mismo modo, puede ser el empresario o empleador de manera directa, sus responsables directos (mandos intermedios) e incluso un compañero de trabajo que por habilitación empresarial incluso por iniciativa propia sienta que ocupa una posición superior a la de la víctima.

¿Cómo puedo probarlo?

Guardando todas aquellas comunicaciones escritas de existir (suele ser difícil), puedes realizar grabaciones audiovisuales sin ningún miedo (siempre y cuando participes en la conversación), informes médicos que hagan referencia al asunto, testimonio de un compañero o persona que se relacione con la empresa (hay que valorar este aspecto con cautela), Informes de la Autoridad Laboral competente etc.

Todo eso es muy interesante, pero ¿Qué puedo reclamar?

Podrás solicitar la extinción de tu relación laboral con derecho a la indemnización máxima por despido legalmente establecida, también podrás solicitar una indemnización para resarcir la vulneración de tus derechos fundamentales, realizar una determinación de contingencia de la incapacidad temporal (de común a profesional) y reclamar las diferencias de cuantía prestacionales. Este aspecto, debe ser valorado por un profesional según el caso concreto.

Además, la empresa deberá hacerse cargo de todas aquellas sanciones administrativas que se estimaran convenientes, las indemnizaciones a las que sea condenada, recargo de prestaciones etc.

Como último aspecto, ten en cuenta que esta circunstancia puede manifestarse también como “motivo no reconocido” en despidos realizados bajo otra “forma aparente”, por ejemplo, un despido dónde independientemente de las formalidades o motivación contenida en la carta, realmente se están castigando la decisión de una trabajadora de haber sido madre.

No dudes en asesorarte o más bien asesórate a tiempo, desgraciadamente es un cada vez más común.

 

Pedro José Hernández Pérez

Graduado Social (Departamento Jurídico, Laboral y Extranjería)

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